abril 27, 2012

LM 19

¡RUPTURA DE LA CGTP CON EL GOBIERNO REACCIONARIO!

PARA LUCHAR EN FRENTE ÚNICO CLASISTA:
¡RUPTURA DE LA CGTP CON EL GOBIERNO REACCIONARIO!

El gobierno nacionalista burgués

La clase dominante peruana está más que satisfecha con el gobierno actual. Como lo habían previsto Humala y su partido, en estos nueve meses los ministros y parlamentarios del nacionalismo han preservado el Estado burgués y mantenido la política neoliberal iniciada por Fujimori en 1990.

Ya durante la campaña el candidato Ollanta Humala declaró en muchas ocasiones que un gobierno suyo garantizaría la “estabilidad jurídica” y las “condiciones de juego para los inversionistas”, vale decir los beneficios del gran capital nacional y transnacional. Este compromiso fue suscrito por él en la denominada “Hoja de Ruta” (mayo 2011) con la complacencia de la burocracia sindical y los partidos de la izquierda tradicional, quienes a voz en cuello llamaron a apoyar una presunta “Gran Transformación”. La CGTP envió incluso personeros a defender el supuesto voto “progresista”, cuando la “Hoja de Ruta” no hacía más que sintetizar los objetivos capitalistas de un sector arribista de la propia burguesía peruana, proyecto ya expresado en el Plan de Gobierno original de Gana Perú. De esta manera el humalismo iniciaba el derrotero que lo ha conducido muy rápidamente a descubrirse ante las masas en su verdadero carácter reaccionario.

La cuna ideológica de Humala Tasso la encontramos en el “etnocacerismo”, una pintoresca variedad castrense, indigenista y racista del nacionalismo pequeñoburgués. Pero desmarcado políticamente de su hermano Antauro, el lanzamiento del Partido Nacionalista constituyó una operación electoral granburguesa desde el 2006, que aceleradamente ha terminado convirtiéndose en expresión de continuidad neoliberal. Así, tenemos las declaraciones del Primer Ministro actual:

"El Perú, señoras y señores congresistas, no está para experimentos ni globos de ensayo…” (05 de enero de 2012 – Óscar Valdez ante el Congreso)

“Hay mucha gente que dice que el gobierno del 90 al 95 fue un buen gobierno porque tenía mucho pragmatismo, sentido común y mucho criterio, y eso es lo que necesitamos…” (07 de enero de 2012 – Óscar Valdez a RPP Noticias)

El carácter reaccionario del nacionalismo burgués está fuera de cualquier duda. Siempre y en todas partes del mundo ha sido una carta de la clase dominante para contener, manipular y oprimir a los explotados usando la demagogia populista. Muchas veces con un altisonante discurso antiimperialista (el ejemplo actual del Chavismo), en realidad nunca emprendió un verdadero combate por la derrota del imperialismo, ya que esto conduciría al fin de las burguesías y del capitalismo, sistema del que son beneficiarios los políticos y empresarios nacionalistas. En América Latina hemos tenido las experiencias del PRI mexicano, el Peronismo argentino, el Sandinismo nicaragüense o el MNR boliviano, de las dictaduras militares de Vargas en Brasil, Velasco en el Perú, Torrijos en Panamá. Todos ellos regímenes que perpetuaron la explotación del proletariado, lo mantuvieron bajo condiciones de vida oprobiosas y para nada fueron portadores de sus reivindicaciones históricas. A pesar de tales evidencias, el servilismo de la burocracia de las organizaciones obreras y populares, de las jerarquías de la CGTP, de la CUT, de los Frentes Regionales, llevó a las masas a votar por el actual gobierno enemigo de nuestro pueblo.

La sumisión de la burocracia del movimiento popular

“El primer discurso presidencial de Ollanta Humala es de reafirmación en el cambio democrático y de esperanza para el pueblo peruano” (Mario Huamán – Secretario General de la CGTP, 28 de julio de 2011)

De esta manera la dirección de la CGTP continuaba defendiendo su política oportunista y electoralista, y así ha permanecido generando falsas esperanzas en un gobierno antipopular de primera hora, como son testigos las movilizaciones de los distintos sectores y los luchadores asesinados por las fuerzas represivas en esas jornadas. En los últimos meses, Huamán asumiría también la defensa del oficialista Abugattás, Presidente del Congreso, cuestionado por el escandaloso programa clientelista “Gestores para el Desarrollo”, cuyo presupuesto ascendía a la nada despreciable suma de 9 millones de soles y a través del que se contrataron personas sin concurso público con jugosas remuneraciones.

El pasado 21 de enero en el “X Encuentro Nacional de los Frentes Regionales, Organizaciones gremiales, políticas y sociales” la burocracia pretendió enmendar, en el papel, su profunda capitulación, declarando: “En el terreno político se confirmó el rumbo hacia la derecha y al autoritarismo que ha tomado el gobierno de Ollanta Humala y el gabinete Valdés, reflejado en la política continuista del modelo económico neoliberal de los gobiernos antecesores…”, pero tales consideraciones no han modificado en nada la línea obsecuente de los actuales dirigentes. Este 14 de abril, en el “XI Encuentro”, se ratificaron en solicitar paliativos al Ejecutivo y en crear una estructura que reúna a las organizaciones de los trabajadores con partidos burgueses o pequeñoburgueses como Fuerza Social, Ciudadanos por el Cambio, Partido Socialista o Tierra y Libertad. Esta actitud colaboracionista con sectores burgueses es la vieja seña de identidad de las cúpulas vende-luchas.

Sin independencia política, el movimiento obrero y popular está condenado a la derrota permanente, como nos lo demuestra, una vez más, la experiencia con el Partido Nacionalista. Es lo que ocurre cuando la dirigencia de los trabajadores sirve a intereses opuestos a los del pueblo oprimido. Para acabar con este rumbo de traición y derrota, hay que exigirle a la dirección de la CGTP que rompa de inmediato su sujeción al presente gobierno de la burguesía. Que movilice a los trabajadores tras una plataforma combativa, que organice asambleas populares y avancemos hacia una Asamblea Popular Nacional como organismo de poder proletario.

Como burocracia que es, la actual jerarquía de los trabajadores organizados siempre se ha mostrado incapaz de enmendar su conducta servil frente al enemigo de clase. Este cambio sólo puede conseguirse con una firme lucha de las bases por imponer una política clasista y conseguir un radical reemplazo de esta dirigencia, expectorando a quienes por años se han servido del movimiento obrero para satisfacer sus intereses particulares. Es impostergable iniciar un proceso de democratización de la CGTP y la CUT en todos sus niveles, para unificarlas en una única Central clasista de masas.

Los trabajadores requerimos de dirigentes consecuentes y combativos, que orienten a los explotados en las reivindicaciones económicas, democráticas y revolucionarias. No es posible tolerar más traiciones. Debemos deshacernos cuanto antes del lastre burocrático que pretende engatusarnos con pronunciamientos demagógicos y convocatorias a inservibles movilizaciones y paralizaciones de un sólo día, mientras evita por todos los medios las medidas de lucha consecuentes como la Huelga General Indefinida.

El rol funesto de los partidos reformistas

La explicación, presente e histórica, acerca de la política de la burocracia sindical y popular, es que estas cúpulas pertenecen a organizaciones que hace mucho tiempo traicionaron a los explotados, como el Partido Comunista, Patria Roja y el Partido Socialista. El PC y Patria Roja son los responsables de que la CGTP viva postrada ante cada gobierno burgués, el PS no es un partido de carácter obrero y está liderado por el empresario Javier Diez Canseco. La trayectoria de estos partidos arrastrándose tras fuerzas burguesas no tiene fin. Apoyaron a Fujimori en 1990, a Toledo el 2001 y ahora a Humala el 2011. Son eternos saboteadores de la independencia política proletaria para consolidar candidaturas y gobiernos enemigos, mientras sus cuadros buscan ser alcaldes, parlamentarios y autoridades regionales. Los regímenes de Villarán en Lima y Humala en el Perú son las pruebas de hoy día.

El PC ha dominado durante décadas el movimiento obrero suprimiendo la democracia sindical y esta vez lo ha puesto de rodillas ante el Humalismo. A Patria Roja le correspondió el papel más escandaloso en las pasadas elecciones; luego de servir fielmente a Villarán y Fuerza Social, fue desechado por FS y pagó su extremo oportunismo con la total desaparición electoral, lo que para los electoralistas significa un infierno político. Diez Canseco por su parte se ha convertido en un verdadero monigote del gobierno, dispuesto a soportar maltratos y tolerar la corrupción con tal de mantener sus privilegios. Esto tuvo su expresión más descarada cuando contribuyó a evitar el desafuero e inhabilitación por cinco años del ex Vicepresidente Chehade, ausentándose por “motivos de salud” de la sesión en la que se debatía el caso. (Recordemos que Chehade intentó promover el desalojo violento de la azucarera Andahuasi en favor del grupo Wong). Otra dirigente del PS, Aída Naranjo, fue retirada del Ministerio de la Mujer pero agraciada, por servicios prestados, con la Embajada del Perú en Uruguay.

Conga: ambientalismo y lucha de clases

La lucha por preservar las fuentes de agua en Cajamarca ha enfrentado al pueblo con el proyecto aurífero “Conga” de la minera Yanacocha. Este caso ha puesto sobre el tapete la amenaza de la minería sobre las cada vez más escazas fuentes de agua dulce y también la cuestión de los mecanismos expropiatorios utilizados por las empresas para desplazar a la población (como fue la incursión abusiva de Yanacocha en el cerro Quilish en 1993). Pero en realidad nos confronta con la cuestión de fondo: cada día el capitalismo está obligado a echar mano de cuanto recurso natural encuentre a su alcance para mantener funcionando su decadente maquinaria, poniendo en riesgo toda la vida en el planeta.

Frente al problema de Cajamarca constatamos básicamente dos métodos distintos en el movimiento de masas.

El primero corresponde a una voluntad de resistencia limitada, una opción por evadir las peores consecuencias del saqueo sin derrotar al enemigo imperialista y por medio de remiendos legales. Es la llamada izquierda la que despliega esta política, personalizada por Gregorio Santos de Patria Roja en alianza con el ex-sacerdote y aspirante a Presidente, Marco Arana de Tierra y Libertad. Una versión más confrontacional de esta línea la encabeza Wilfredo Saavedra del Frente de Defensa Ambiental.

Se trata de la política de reforma del Estado capitalista, con el objetivo de mitigar sus efectos y nunca acabar con el Estado y el sistema que son la causa de la explotación y opresión de los pueblos. En su modalidad ambientalista extrema, de nada sirve que legiones de activistas se opongan a la depredación transnacional con una concepción “ecologista” pequeñoburguesa, estrecha y estéril, con métodos pacifistas y subordinados a los objetivos de las ONGs y su rentable actividad, sin voluntad de marchar a una sociedad liberada de capitalistas nacionales o extranjeros.

El segundo método corresponde a los verdaderos intereses históricos de la clase obrera y el pueblo e implica luchar por la nacionalización sin pago de las transnacionales y el gran capital en el país, para empezar a transitar por el camino socialista. Esta es la lucha por sustituir, en el combate mismo, a las instituciones burguesas por organismos de autodeterminación como las Asambleas Populares, que se conviertan en el poder real de las masas que buscamos organizar un Estado de los Trabajadores. Este poder es la única forma efectiva de proteger al medio ambiente y de defender las gigantescas posibilidades de la vida en una nueva sociedad igualitaria.

¡EXPROPIACIÓN SIN PAGO DE YANACOCHA, DOE RUN
Y LAS DEMÁS TRANSNACIONALES!
¡ALTO A LA MILITARIZACIÓN DE CAJAMARCA!
¡CREAR UNA ASAMBLEA POPULAR REGIONAL
REPRESENTATIVA Y DEMOCRÁTICA!
¡ALTO A LA MILITARIZACIÓN Y LOS BOMBARDEOS
EN EL VRAE Y LA CONVENCIÓN!
¡IMPULSEMOS LA CREACIÓN DE ASAMBLEAS POPULARES
HACIA UNA ASAMBLEA POPULAR NACIONAL!
¡CONSTRUIR UN PARTIDO OBRERO REVOLUCIONARIO PARA LUCHAR POR UN GOBIERNO OBRERO, CAMPESINO Y POPULAR!

Abril 24 de 2012

Colectivo Revolución Permanente en el Perú

revolucionpermanente.rp@gmail.com