marzo 01, 2010

La emancipación de los trabajadores

Nuestro grupo ha venido difundiendo el siguiente texto impreso como herramienta orientada hacia sectores de trabajadores menos politizados.

“LA EMANCIPACIÓN DE LOS TRABAJADORES SERÁ OBRA DE LOS TRABAJADORES MISMOS”
(Carlos Marx)

Durante los años 90 el movimiento obrero y popular quedó muy desarticulado, tanto en el Perú como a nivel mundial. El sistema capitalista (esta vez en su forma ‘neo-liberal’) arrasó con las conquistas sociales conseguidas a lo largo del siglo. Derechos como las pensiones, la jornada de 8 horas, mejoras en los salarios y en las condiciones de trabajo, se deterioraron o perdieron, y un profundo desaliento se apoderó de los trabajadores.

Esta grave situación de derrota fue el resultado de la política de las dirigencias tradicionales del movimiento de masas, que no dejaron de hacer una concesión tras otra a las clases dominantes durante muchas décadas. La debilidad del movimiento de los explotados, por obra de su propia dirigencia, favoreció la victoria de las medidas anti-populares y de la represión que siempre desatan los gobiernos de los explotadores.

En el plano ideológico también se produjo un tremendo retroceso. La burguesía logró diseminar el individualismo exacerbado, el arribismo, la exaltación de la usura, la carencia de escrúpulos, la insolidaridad. Los medios de comunicación al servicio del sistema tuvieron el camino libre para penetrar sin resistencia significativa en la conciencia de los orpimidos.

En todos estos años la infección ideológica capitalista se ha esparcido con una virulencia aterradora y ha terminado menguando seriamente la conciencia de clase entre el proletariado. Hay que mencionar la intoxicación acerca del “fracaso del marxismo” en el mundo. En realidad, en los países en donde se acabó económica y políticamente con los capitalistas, dominaba una élite burocrática privilegiada, y nunca se realizó el socialismo internacional que buscamos los trabajadores marxistas. Los padecimientos de los trabajadores de todos los países, sólo terminarán con el establecimiento de un sistema sin clases y sin estados en todo el mundo: el Socialismo. Por eso la lucha de los trabajadores peruanos y latinoamericanos sólo puede estar basada en la confraternidad y unión internacional con sus hermanos de clase.

Es en este escenario que aparece una nueva generación de jóvenes que no conocieron forma alguna de organización colectiva, acostumbrados a ceder frente a los embates de los patrones y a convivir con la diaria amenaza del despido arbitrario, resignados, aislados en su calvario personal. Sin embargo, sólo estamos frente a un transitorio revés, ya que nuestras actuales condiciones de vida desencadenarán inevitablemente la lucha por el resurgimiento de la organización obrera, en el taller, en la empresa, en la fábrica, allí donde nuestra vida es consumida por los patrones. Este renacimiento es una necesidad histórica y está en manos de la nueva generación, porque nuestra es la responsabilidad de construir las bases de un nuevo mundo.

De la movilización y organización de la clase obrera a la cabeza de todos los oprimidos surgirá la nueva dirección del movimiento popular, que arrancará de raíz a las burocracias traidoras y oportunistas enquistadas en las centrales sindicales (CGTP, CUT) y en otras organizaciones de masas. Asimismo, debemos abandonar toda confianza en los partidos y dirigentes que pretenden sólo la reforma del sistema y no la creación de un Estado de Trabajadores (como los partidos “de izquierda” y líderes como Huamán, Pizango, etc…), y peor aún la confianza en caudillos que son representantes de clases privilegiadas (Ollanta Humala, Marco Arana y quienes surjan en el camino), pues únicamente un partido obrero revolucionario, aun por construir, será el instrumento que nos unificará y nos conducirá a la victoria.

Compañeros y compañeras: los convocamos a luchar juntos por el fin de las privatizaciones, la desaparición de los services, un salario que cubra la canasta familiar, servicios públicos a precios populares, por salud y educación gratuitas y de calidad, por la anulación de los Tratados de Libre Comercio, la nacionalización sin pago y bajo control de sus trabajadores de todas las empresas privatizadas, la ruptura total con los imperialismos.

¡Abandonemos el derrotismo
para forjar la unidad organizada de los trabajadores!
¡Impulsemos la creación de Asambleas Populares!
¡Construyamos un partido obrero revolucionario
para conquistar un gobierno obrero y popular!
¡Proletarios del mundo, Uníos!


Febrero 2010


Colectivo Revolución Permanente en el Perúrevolucionpermanente.rp@gmail.com
http://luchamarxista.blogspot.com/